El Real Madrid se paseó en su estreno en la Copa del Rey, en el que se encontró un Unicaja Málaga anticompetitivo al que le dio uno de los mayores baños en la historia del torneo (100-70). Una paliza que le clasifica para semifinales, en las que se medirá al anfitrión, Valencia Basket en el Roig Arena. El equipo blanco arrasó a su verdugo de la última final, una derrota que se recordaba en el vestuario hasta este jueves.
Los de Sergio Scariolo fueron mejores de principio a fin y sin amenaza siquiera de engancharse al partido por parte de su oponente. Edy Tavares (nueve puntos, tres rebotes, dos asistencias, dos tapones y 16 de valoración), Théo Maledon (13, tres, cuatro y 21 créditos) y Trey Lyles (16, uno, seis y 23), MVP en la primera actuación de su vida en la Copa, dieron el primer zarpazo. Con la victoria prácticamente decidida para el Real Madrid, aparecieron los Gaby Deck, Facu Campazzo y Sergio Llull.
La hora de la verdad llegaba para este ya no tan nuevo Real Madrid. Su rival, Unicaja, para reeditar la última final, y su objetivo medirse al anfitrión en semifinales tras la victoria del Valencia Basket contra Joventut Badalona. Para la batalla, Scariolo no sorprendía y descartaba a Chuma Okeke por obligación –son tres extracomunitarios y la ACB sólo permite dos por equipo–, Gabriele Procida e Izan Almansa.
Y, como no podía ser de otra forma, los blancos salieron a mandar, buscando mucho a Tavares bajo el aro y a un Hezonja que se las cocinaba él solo, pero cuando realmente lograron hacerse con el partido fue con un parcial de 10-0 con jugadores de banquillo. La rotación no le funcionaba a Ibon Navarro, que sólo encontraba a James Webb como solución ofensiva, y sí a Scariolo, que vio en Maledon un cuchillo que se clavaba en su rival. Y cómo no, a Lyles.
Tavares y Lyles provocan la grieta
El canadiense ponía la máxima del partido al cierre del primer cuarto (28-12) con su segundo triple tras una finta marca de la casa. El guion de la primera parte era el opuesto al de los dos enfrentamientos anteriores entre Real Madrid y Unicaja esta temporada: dominio abrasivo de los blancos y aluvión de fallos de los cajistas. Ibon Navarro no esperó y metió a su capitán, Alberto Díaz, que llegaba a la Copa después de perderse el último mes por lesión.
La calidad del Real Madrid se imponía en todos los duelos. Todos los que salían, aportaban. Alberto Abalde, Hezonja con triple al volver a cancha, Campazzo con un 2+1 sensacional pese a errar en el libre… y Unicaja con una losa de 24 puntos tras el segundo tiempo muerto de Ibon (50-26 al descanso). El equipo andaluz no supo competirle al de Scariolo, que le dobló en el porcentaje de tiros en la primera parte (17/33 – 9/36).
El Real Madrid hunde a Unicaja
El hundimiento de Unicaja sorprendió hasta a un Real Madrid que se dedicó a castigar el carrusel de errores de su rival y el quinteto de inicio, con Deck y Llull enchufados, ya le daba a Scariolo el resultado que buscaba. El encuentro, por momentos, tenía tintes de amistoso, con una ventaja que llegó a ser de 35 puntos para el cuadro madridista con el 71-36 del tercer cuarto.
Una distancia que recuperó en un último cuarto a placer en el que Usman Garuba ganó más confianza y disparó al Real Madrid hasta los 100 puntos. Los de Ibon Navarro, que pidió «perdón a los aficionados» en el post, maquillaron el resultado con 26 puntos en el único parcial igualado que también se llevó por la mínima el conjunto blanco (27-26). Su próxima parada es el Valencia, en el partido más esperado de esta Copa.